Estás leyendo el segundo de una serie de tres artículos donde te explico cuál creo que es la mejor forma de invertir y los dos métodos que recomiendo para hacerlo: #1 cómo invertir en fondos indexados o fondos índice de forma manual (este artículo) y #2 invertir en fondos indexados a través de robo-advisors.

¿Quién debería invertir en fondos indexados?

En mi opinión, invertir en fondos indexados de forma manual con un banco o broker es la opción más adecuada para aquellas personas que quieran tener más libertad a la hora de elegir en qué fondos invertir, así como su peso en la cartera.

🧠 Recuerda: Como ya he explicado, históricamente, la mayoría de fondos de gestión activa no logra superar a su índice de referencia en el largo plazo (estudio). Si quieres saber por qué invierto en fondos indexados lee el artículo anterior.

Si bien este método requiere trabajo extra en pensar en qué fondos invertir, además de tener que rebalancear la cartera periódicamente (veremos este concepto más abajo), permite tener unas comisiones más bajas en comparación al método automático: Inversión con robo advisors.

Por ejemplo, encontramos fondos indexados Vanguard con un coste anual de 0,10% o Amundi, con un coste de 0,30%.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas?

Veamos de forma muy rápida los puntos a favor y en contra de invertir en fondos indexados de forma manual:


 👍🏻 VENTAJAS

  • Permite tener más libertad en la creación y gestión de tu cartera.
  • Las comisiones por invertir en fondos de inversión indexados son menores a los roboadvisors y mucho menores a los fondos de gestión activa (los fondos tradicionales)
  • Algunas plataformas permiten realizar análisis más detallados de cada fondo (aunque seguramente no los necesites).

👎🏻 DESVENTAJAS

  • Requiere una dedicación y conocimientos superiores.
  • Es necesario rebalancear manualmente la cartera periódicamente.
  • Es más fácil equivocarte, por ejemple eligiendo una configuración de tu cartera inadecuada para tu perfil de riesgo o poco diversificada.
  • Si no vas con cuidado, puedes elegir un banco que te cobre altas comisiones.

A continuación te detallo los pasos a seguir para invertir en fondos fondos indexados.

1. Definir el tipo de cartera de inversión

Antes de nada, lo primero que tienes que hacer es definir el tipo de cartera de inversión más adecuado para ti en función de tus circunstancias y tolerancia al riesgo.

Cuando hablo de “tipo de cartera” me refiero a su porcentaje de Renta Variable (Acciones) y Renta Fija (Bonos). Por desgracia, no puedo decirte cómo debe ser tu cartera exactamente, así que tendrás que ser tú mismo quien la defina. Pero no te preocupes, te enseñaré dos formas que te harán la vida más fácil.

💡 Nota: Si no conoces los conceptos de Renta Variable y Renta Fija, te recomiendo que antes de seguir te leas este post sobre conceptos básicos de inversión.

Para determinar la tipología de cartera, tendrás que tener en cuenta:

  • Tu edad: cuanto más joven seas más riesgo podrás asumir.
  • Tu aversión al riesgo: cuanto mayor sea tu tolerancia al riesgo de perder dinero, más podrás arriesgar.
  • El periodo de tiempo que crees que durará la inversión: cuantos más años dure la inversión, más podrás arriesgar.
  • Tu estabilidad laboral: cuanto más estables sean tus ingresos, más riesgo podrás asumir.

No es fácil configurar la cartera teniendo en cuenta estas 4 variables, así que te voy a dar dos métodos para que te sea más fácil:

1) Fórmula de 110 – edad

El primero es utilizar una fórmula muy común, que consiste en restar a 110 tu edad, obteniendo el porcentaje de la cartera que debería ser de Renta Variable, el resto debería ser en Renta Fija.

Por ejemplo:

Según esta ecuación, una persona de 35 años debería tener una cartera con un 75% de Renta Variable (110 – 35 = 75) y, por lo tanto, un 25% de Renta Fija.

Aunque no soy muy partidario de usar solamente este método, puede servirte de referencia para que, a partir ahí, modifiques más o menos ese porcentaje en base a los criterios anteriores.

2) Test de perfil

El segundo método es un truquillo que se me ocurrió escribiendo este artículo, y que puede permitirte elegir un tipo de cartera de forma más sencilla.

Se trata de utilizar el test inicial de los robo-advisors (lo podrás hacer sin darte de alta) para que te indiquen la cartera más recomendada para ti en función de tus respuestas. ¡En dos minutos lo tendrás!

Para hacerlo, puedes ir por ejemplo a Indexa Capital y hacer su test. Así obtendrás los porcentajes de Acciones (Renta Variable) y Bonos (Renta Fija) y sumando cada tipo tendrás tu tipología de cartera.

📌 Nota: Por cierto, si estás interesado en roboadvisors aquí encontrarás mi opinión sobre Indexa Capital y Finizens.

Otra opción es en InbestMe, donde deberás hacer clic en “Conoce tu perfil de inversor” para hacer el test y, al final, en el apartado “Tu Cartera” podrás sumar los porcentajes de Renta Variable y Renta Fija. Incluso, puedes hacer ambos test y comparar los resultados.

Aquí tienes un ejemplo del resultado del test de Indexa Capital (61% Renta Variable y 39% Renta Fija):

Ejemplo

A partir de estos métodos seguro que te será más fácil determinar cuál es el mejor tipo de cartera para tu perfil.

En mi caso, aunque sea joven y tenga una elevada tolerancia al riesgo me gusta tener una pequeña parte en Renta Fija que permite aprovechar la descorrelación con la Renta Variable y sacar más partido a los rebalanceos (veremos qué es eso más abajo).

2. Elegir los fondos indexados que formarán tu cartera

Una vez determinada la tipología de cartera, deberás escoger los fondos que la formarán.

Los fondos varían de un banco a otro, lo que ocasiona que las posibles combinaciones sean muchas. Mi intención no es decirte específicamente qué fondos deben formar parte de tu cartera, sino darte las herramientas necesarias que puedas crearla por tus propios medios.

Algo muy importante a tener en cuenta es que la cartera deberá estar diversificada geográficamente para minimizar riesgos:

No sabemos qué países van a tener un mejor comportamiento en el futuro por lo que considero más sensato invertir en todo el mundo.

📌 En otras palabras, no vale la pena intentar predecir qué región será más rentable en el futuro, basta con invertir en todo el mundo. Minimizaremos riesgos y aseguraremos aciertos.

Y para invertir en todo el mundo existen varias posibilidades. Por ejemplo, podríamos invertir en un solo fondo mundial o en una combinación de fondos regionales.

Vayamos a ver qué índices son los más usados para invertir en fondos indexados.

¿En qué índices podemos invertir?

La primera vez que te encuentras con los diferentes índices puede asustar un poco. Hay muchos y tienen nombres un poco extraños. Pero no te preocupes, verás que es sencillo.

Aquí te dejo un listado con los índices más comunes que son replicados por fondos de inversión:


Renta Variable

  • MSCI World: Unas 1.600 empresas medianas y grandes de 23 países desarrollados. Si tuviera que elegir un solo índice me quedaría con este ya que es el más completo y diversificado.
  • MSCI World Small Caps: Unas 4.300 empresas pequeñas de 23 países desarrollados. Similar al anterior pero al tener empresas más pequeñas aumenta su riesgo y potencial rentabilidad.
  • S&P 500: Las 500 mayores empresas de Estados Unidos. Este es uno de los índices más conocidos y utilizados del mundo.
  • MSCI North America: Unas 700 empresas de Estados Unidos y Canada. Una alternativa menos utilizada al anterior.
  • MSCI Europe: Unas 400 empresas de 15 países desarrollados de Europa.
  • MSCI Emu: Unas 200 empresas de 10 países desarrollados de Unión Monetaria Europea (que usan el euro).
  • MSCI Emerging Markets: Unas 1.100 empresas de 24 países emergentes de todos los continentes. Este es un buen índice para complementar al primero ya que incluye países en desarrollo.
  • MSCI Japan: Unas 300 empresas de Japón.
  • MSCI Pacific ex Japan: Unas 150 empresas de 4 países del pacífico sin incluir Japón.

Renta Fija

  • JP Morgan GBI Global Traded: Bonos gubernamentales a nivel mundial.
  • Barclays Euro-Aggregate Bonds: Bonos de gobiernos europeos.
  • Barclays Euro-Aggregate Corporate: Bonos corporativos de empresas europeas.

Hay muchos, lo sé, pero tu cartera no tiene (ni debe) incluirlos todos. La máxima simplificación podría ser utilizar un fondo que replique el índice MSCI World, que no lo ha hecho nada mal históricamente:

Rentabilidad
Actualizado 31/12/2020. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.

Al final de este bloque te he dejado unos ejemplos reales de carteras que podrán inspirarte.

¿Dónde encontrar los mejores fondos indexados?

Una vez elegida la cartera, tendrás que buscar los fondos indexados a incorporar.

Para que te sea más fácil encontrar fondos indexados, he creado un buscador de fondos indexados para saber qué fondos índices están disponibles en los bancos o brokers más utilizados. Incluye los fondos de Renta 4, Selfbank, ING, Openbank, Inversis, Bankinter y Myinvestor, entre otros. Espero que te sirva 🙂

Otra posibilidad es este listado muy bien detallado de fondos indexados disponibles. Lo elaboró estupendamente el usuario dullinvestor de Rankia.

En caso de que quieras un fondo que no esté en ahí deberás comprobar que realmente sea un fondo indexado. Para ello, te recomiendo buscar en la información del fondo o en su documentación (siempre debe estar presente).

En el apartado de política de inversión debe indicar que el objetivo de ese fondo es replicar un índice o reproducir la rentabilidad de un índice concreto (como puede ser MSCI World, S&P 500 o MSCI Emerging Markets, etc.).

Si por el motivo que sea no encuentras esta información, siempre puedes dirigirte a Morningstar y en la “Búsqueda Morningstar” copiar el ISIN del fondo (su número identificativo). Al seleccionar el fondo, en la primera página aparecerá el “Objetivo de inversión” con la información que he comentado anteriormente.

Ejemplos de carteras de fondos indexados

Después de conocer los fondos de inversión que existen y saber qué herramientas podemos utilizar para encontrarlos, te dejo con unos ejemplos con los que podrás inspirarte.

Por una parte, aquí tienes mi cartera actual. Como verás, está compuesta por:

También te dejo un par de enlaces con más ejemplos:

3. Elegir un buen banco/bróker para invertir en fondos indexados

Como habrás podido deducir del punto anterior, en función de los fondos que elijas para invertir, deberás utilizar un banco/bróker u otro.

También puedes utilizar varios, aunque la operativa será un poco más engorrosa y, en mi opinión, en la mayoría de casos puedes tener una cartera perfectamente diversificada con un solo banco.

Los mejores bancos para invertir en fondos indexados cumplen lo siguiente:

  • No cobran comisiones de mantenimiento en la cuenta/custodia. Estas son comisiones adicionales a las que propiamente tienen los fondos de inversión.
  • Tener una buena oferta de fondos indexados, con mínimos bajos y, por supuesto, que esos fondos tengan comisiones bajas (TER igual o inferior del 0,40%). 
  • Tener buenas referencias. Es importante que la operativa sea buena y que los inversores estén satisfechos con la plataforma.

En España, tenemos varios brokers que reúnen estas características: Myinvestor, Renta 4OpenbankSelfbank, entre otros.

Personalmente uso el primero por la oferta de fondos indexados, ausencia de comisiones extra y posibilidad de invertir sin mínimos.

Como he mencionado, una variable clave que deberás tener muy presente es la inversión mínima del fondo. Es decir, la cantidad mínima de dinero necesario tanto para empezar a invertir como para hacer las inversiones sucesivas.

Para que te hagas una idea, aquí tienes las inversiones mínimas de los bancos mencionados:

  • Myinvestor (Andbank España): Inversión sin mínimos ni comisiones extra en fondos Vanguard, Amundi e iShares → En mi opinión, la mejor opción para empezar ahora mismo.
  • Openbank: Inversión sin mínimos ni comisiones extra para fondos Amundi e iShares sin comisión de custodia. → En mi opinión, la segunda mejor opción para empezar ahora mismo.
  • Selfbank: entrada 1.000€ para fondos Amundi e inversiones sucesivas de 150€. Sin comisiones de custodia adicionales. Ojo, empiezan a cobrar comisión de custodia para fondos indexados.
  • Renta 4: entrada de 200€ para fondos Amundi e inversiones sucesivas de 150 o 200€. Ojo, comisión de custodia para fondos indexados.
  • GPM: Sin mínimo para fondos Vanguard y Amundi. Ojo, operativa por correo electrónico.

En este punto quizá te preguntes:

Y los grandes bancos, ¿no ofrecen fondos indexados?

Pues es muy probable que tu banco habitual también te ofrezcan “fondos indexados” sin comisión de mantenimiento en la cuenta.

Aún así no te recomendaría que invirtieses ahí. ¿Por qué? Pues porqué las comisiones propias de los fondos que ofrecen (diferentes a las de mantenimiento de la cuenta) es muy probable que sean muchísimo más altas.

4. Empezar a invertir en los fondos indexados 

Ingresar el dinero en la cuenta

Una vez tengas tu cuenta dada de alta, ya puedes ingresar el dinero. Esto lo puedes hacer a través de una simple transferencia a tu número de cuenta nuevo o bien lo puedes automatizar configurando una domiciliación periódica (para cada mes, cada trimestre, etc.).

Te recomiendo encarecidamente que, si tu banco lo permite, automatices al máximo el proceso de inversión.

¿Por qué?

Automatizar la inversión tiene varias ventajas:

  • Te permite “olvidarte” de tus inversiones, lo que va a evitar que tomes malas decisiones (es decir, que saques el dinero antes de tiempo) cuando los índices presenten malos resultados.
  • Evita que te gastes el dinero que querías invertir. Si te lo quitan automáticamente a principios de mes, dejarás de ver el dinero en la cuenta y, por lo tanto, no lo gastarás.

Invertir en los fondos indexados seleccionados

Ahora ya tienes el dinero en la cuenta. Es el momento de dar el paso, toca empezar a invertir. Para ello deberás poner el dinero en los fondos de inversión que hayas elegido en la proporción deseada.

Este paso, como te he comentado, lo podrás automatizar en algunos bancos, por ejemplo Renta 4 y Myinvestor ofrecen un servició de inversión periódica.

En el momento de invertir, hay que tener en cuenta que cuando compras fondos de inversión también existe la posibilidad de “comprar caro” o “comprar barato”, es decir, si un fondo lleva tiempo subiendo estará “caro” y si pasa lo contrario estará “barato”. En este sentido no debes preocuparte.

Lo importante es que no inviertas una sola vez, sino que lo vayas haciendo periódicamente para conseguir lo que se conoce como Dollar Cost Averaging (DCA):

Si inviertes de forma regular la misma cantidad de dinero sin importar si el mercado está alto o está bajo, por estadística algunas veces comprarás caro y otras barato. De este modo, disminuirás las posibles pérdidas por invertir en un mal momento.

En resumen, automatiza al máximo el proceso para invertir en fondos indexados de forma recurrente y comprar a un precio promedio (DCA).

5.    Rebalancear tu cartera

Una vez ya tengas tu cartera seleccionada y vayas invirtiendo de forma recurrente solo te quedará un paso: rebalancear o reajustar la cartera.

¿Qué es rebalancear?

Rebalancear no es nada más que intentar mantener las proporciones objetivo de tu cartera.

Por ejemplo:

Si tú inicialmente querías una cartera con un 80% de Renta Variable y un 20% de Renta Fija, es posible que debido a las diferencias en su rentabilidad, al cabo de un tiempo la Renta Variable haya crecido más y la proporción acabe siendo de un 85% de Renta Variable y un 15% de Renta Fija.

Para que tu cartera sea como la habías diseñado, en este caso deberías traspasar ese 5% de la Renta Variable a la Renta Fija.

Este rebalanceo te permitirá mantener el riesgo inicial del tipo de cartera que habías definido.

Además, cuando rebalanceas, lo que haces es vender parte del activo que ha crecido y comprar parte del que ha decrecido o ha crecido menos. Esto crea la situación de vender alto (del activo que te ha crecido más) y comprar bajo (del activo que ha crecido menos), algo que históricamente ha permitido obtener más rentabilidad en el futuro.

Otra opción es rebalancear mediante aportaciones, es decir, en lugar de mover el capital de un fondo a otro aportas una cantidad en una proporción que permita equilibrar la cartera sin tener que hacer traspasos.

Es una técnica útil especialmente cuando la cantidad invertida no es muy elevada, a medida que crezca será más difícil poder reajustar la cartera solo con aportaciones.

¿Cuándo rebalancear?

Existen dos formas de rebalancear:

  1. Cada cierto periodo de tiempo (por ejemplo, anualmente).
  2. Cuando uno de tus activos supera un límite establecido (por ejemplo, un 5% sobre tu cartera).

Elegir uno u otro irá a gusto de cada uno; si eres de los que prefiere olvidarse de sus inversiones será más recomendable usar el primero. En cambio, si te gusta revisar a menudo tu cartera, no te importará usar el segundo. En cualquier caso, lo importante aquí es que rebalancees.

Tanto si eliges una forma u otra, deberás marcar unas normas a seguir. Si eliges rebalancear cada cierto tiempo, tendrás que definir cada cuánto exactamente; algunos estudios recomiendan 1 o 2 veces al año como máximo.

💡 Truco: ponte un evento recurrente en tu calendario para no olvidarte.

Por otro lado, si escoges hacerlo cuando tus activos superen un límite determinado (también conocido como rebalanceo por bandas), también tendrás que definirlo.

Algunas personas usan la regla 5/25 de Larry Swedroe. Se trata de rebalancear siempre que un activo varíe más del 5% sobre la cartera o más de un 25% sobre el propio activo.

Por ejemplo, si sigues esta regla deberías rebalancear:

– Si un fondo que representa un 20% en tu cartera pasa a un 25% (ha variado un 5% respecto al total de la cartera).

– Si un fondo que representa un 10% en tu cartera pasa a un 7,5% (ha variado un 25% sobre el mismo activo).

Otro punto a considerar es que, a la hora de rebalancear, debes tener en cuenta que el traspaso de un fondo a otro deberá superar la inversión mínima del fondo de destino.

Además, como sabrás si has leído los conceptos básicos de inversión, deberás hacerlo con la herramienta de traspasos de fondos que te proporcione tu banco (es decir, no desinviertas manualmente el dinero del primer fondo para invertirlo en el otro fondo indexado), de este modo no tendrás que pagar impuestos por tus ganancias.

Si quieres profundizar más en el tema del rebalanceo, te recomiendo que leas este artículo escrito en el blog de Que No Te lo Inviertan.


Resumen

Preguntas frecuentes sobre fondos indexados

Hasta aquí has leído los pasos para invertir en fondos de gestión pasiva, pero es normal que aún te queden dudas al respecto. A continuación respondo a una recopilación de las preguntas más comunes que me han hecho los lectores del blog.

¿Invierto los ahorros de golpe o poco a poco?

Esta es una de las dudas más comunes entre las personas que empiezan a invertir, aunque también aplicaría a aquellas que han recibido una cantidad relevante de capital y no saben qué hacer con él.

Te adelanto que no hay una respuesta única a esta pregunta, pero intentaré darte la información suficiente para que tomes la decisión más acertada.

Veamos de forma rápida los pros y contras de cada opción:

  • Invertirlo todo de golpe

Esta opción tiene la gran ventaja de que desde el minuto 0 tienes todo el dinero “trabajando”, lo que acaba resultando en una mayor rentabilidad tal y como han demostrado algunos estudios.

La parte negativa es el riesgo que conlleva. Si tenemos mala suerte y al poco tiempo de invertir el capital, se produce una bajada importante en los mercados, nuestro dinero se verá reducido desde el inicio.

Aparte de una pérdida de poder adquisitivo, esta situación puede ser muy dura a nivel emocional e incluso puede provocar que le cojamos miedo y renunciemos a la inversión. Esto puede suponer un coste de oportunidad aún mayor.

  • Invertirlo poco a poco o Dollar Cost Averaging (DCA)

La opción de invertirlo poco a poco es más conservadora, ya que disminuye el riesgo de que todo nuestro capital se reduzca si viene una crisis importante al poco de empezar a invertir. Esto te puede dar mucha tranquilidad al principio, en especial si eres una persona con aversión al riesgo y dar el paso a invertir te da respeto.

Como te puedes imaginar, la parte negativa es que tendremos menos cantidad de dinero invertido durante más tiempo y, por lo tanto, menos rentabilidad esperada.

Una vez tenemos claras las dos opciones, ¿por cuál nos decantamos?

En mi opinión depende en gran parte de dos factores: tolerancia al riesgo y experiencia previa invirtiendo. Aquí te muestro de forma muy simplificada lo que yo haría en base a estas dos variables:

¿Invertir de golpe o poco a poco? Sin experiencia previa invirtiendo Con experiencia previa invirtiendo
Baja tolerancia al riesgo Invertirlo poco a poco durante 1 – 2 años (DCA) Invertirlo todo poco a poco durante máx. 2 años o una parte de golpe y el resto poco a poco (DCA o DCA a medias)
Alta tolerancia al riesgo Invertirlo poco a poco durante 6 – 12 meses (DCA) Invertirlo de golpe

Para aquellas personas que lo inviertan poco a poco, una parte crítica será la duración. Como puedes ver en la tabla, en ningún caso recomiendo hacer un DCA inicial durante más de dos años.

Lo expongo así porque considero que es tiempo suficiente para conocernos bien y ver cómo reaccionamos ante bajadas en los mercados. Además, de acuerdo con algunas simulaciones, hacer un DCA durante más de dos años no tiene mucho sentido desde el punto de vista estadístico, ya que el coste de oportunidad sería muy superior al beneficio por disminuir más el riesgo.

De todos modos, ten en cuenta que el cuadro es orientativo y que por encima de todo debe imperar el sentido común y el sentirnos cómodos con la estrategia elegida.

¿Son mejores los fondos indexados que los ETFs?

Depende en gran medida de la fiscalidad de tu país.

Si bien en otros países los ETFs son el instrumento predilecto para invertir de forma pasiva, me atrevo a decir que en España la mayoría preferimos utilizar fondos de inversión indexados.

En realidad, los ETFs tienen ventajas como una gran variedad de opciones, las menores comisiones anuales y la fiscalidad interna de sus dividendos. Aún así, muchos nos decantamos por los fondos por dos principales motivos:

1. Por cada suscripción que hacemos a un ETF deberemos pagar una comisión de 15 – 20€ (como si fuera una acción). Esto provoca que sea más recomendable ahorrar durante varios meses y hacer una suscripción generosa (ej. 3.000€) en lugar de invertir poco a poco cada mes, algo que a muchos nos gusta hacer.

2. No son traspasables, es decir, cada vez que queramos cambiar nuestra cartera o hacer rebalanceos deberemos vender las participaciones, pagar los respectivos impuestos y comprar las nuevas participaciones. Con los fondos de inversión esto no pasa, lo que supone una gran ventaja fiscal

Eso no significa que los ETFs sean una mala opción, en absoluto. De hecho, muchos seguidores de la filosofía Boglehead en España siguen esta estrategia, pero, en mi opinión, los fondos indexados son una opción más recomendable para la mayoría de inversores y en especial para los que están empezando.

¿Es buen momento para invertir en fondo indexados?

Siempre es un buen momento para invertir si inviertes a largo plazo.

Si tu horizonte temporal es de al menos 10 años, no debes preocuparte sobre si ahora es el momento más óptimo para empezar.

Además de ser algo que no debería preocuparte, lo cierto es que nadie sabe qué harán los mercados mañana, por lo que deberás aprender a vivir con esta incertidumbre.

Si aún no has invertido y te da cosa dar el primer paso, lo mejor es que empieces con poco dinero y vayas viendo cómo te sientes. De esta manera acabarás de definir tu perfil de inversor y te sentirás más cómodo con tu inversión.

¿Puedo copiar tu cartera?

No es recomendable copiar mi cartera ya que tanto mi perfil, como mis necesidades y objetivos pueden ser totalmente distintos a los tuyos.

En caso de que estés muy perdido/a y no sepas qué cartera es la más recomendable para ti, puedes hacer como algunos lectores y empezar invirtiendo en un Roboadvisor y así hacer que tu dinero empiece a crecer cuanto antes.

Si te sigues informando y más adelante te sientes lo suficientemente cómodo/a para crear tu propia cartera, podrás combinar ambas o hacer un traspaso hacia la nueva cartera autogestionada.

¿La rentabilidad de los fondos indexados está garantizada?

Igual que con la gran mayoría de inversiones que existen, la rentabilidad no está garantizada.

Recuerda que es una inversión con riesgo y que podrías llegar a perder dinero, sobre todo si inviertes a corto plazo y te dejas llevar por los sentimientos.

Para que te hagas una idea, en los más de 100 años que lleva la bolsa Estados Unidos, no hay prácticamente ningún periodo superior a los 15 años en que la rentabilidad haya sido negativa. Eso no garantiza que si inviertes durante 15 años obtengas una rentabilidad positiva, pero estadísticamente lo tendrás a tu favor.

¿Qué riesgos existen a la hora de invertir en fondos indexados?

En este artículo te hablo sobre los riesgos que tengo en cuenta a la hora de invertir. Ya te adelanto que una forma de minimizar esos riesgos es invertir de la forma que explico en este mismo artículo 🙂

¿Puedo perder todo el dinero invertido en fondos indexados?

La respuesta es sí, pero es una posibilidad extremadamente baja.

Al invertir en fondos índice de renta variable estamos comprando acciones de miles de empresas, que además suelen ser las más grandes del mundo.

Perder todo el dinero significa que el valor de todas esas empresas sería 0, lo que cuesta mucho de imaginar.

¿Qué hago si estoy perdiendo dinero al invertir en fondos indexados?

Lo primero de todo es mantener la calma y no hacer algo de lo que te puedas arrepentir, es decir, retirar el dinero en el peor momento.

Tienes que pensar que la volatilidad en el corto plazo es muy normal y que también lo es pasar por épocas bajistas donde todo parece que se vaya al garete. Si eres constante, y sigues tu plan, este mal momento pasará.

Es muy importante recordar que no perderás dinero hasta que vendas tus participaciones. Hasta ese momento solo tienes un activo que por algún motivo se ha devaluado. Y, de la misma manera que ha bajado de precio, puede volver a subir.

Aún así, si esta situación te supera y te sientes realmente mal, significa que tu cartera no es adecuada para tu perfil. Si crees que este es tu caso, aquí tienes 3 opciones que aunque no son ideales pueden ayudarte a sentirte mejor (de más a menos recomendable):

  • Cambiar la cartera progresivamente añadiendo más Renta Fija: La idea sería no tocar la cartera sino solo cambiar la distribución de las nuevas aportaciones, de forma que poco a poco tu cartera se irá modificando hasta llegar a la nueva distribución.
  • Cambiar la cartera de golpe añadiendo más Renta Fija: Esta opción sería un poco más drástica y consistiría en solicitar el traspaso de la parte de tus fondos de Renta Variable hacia los de Renta Fija. Puedes ir haciéndolo de 10% en 10% hasta que te sientas cómodo. Esta situación probablemente significará vender barato para comprar caro.
  • Retirar todo el dinero: Es la situación más extrema y la menos recomendable, pero es posible que sea la única opción si estás realmente mal (p.ej. te cuesta dormir por las noches). Antes de hacer esto te recomiendo que pruebes alguna de las otras dos opciones de forma que tu cartera tendrá un riesgo menor y te podrá dar más tranquilidad. También puedes enviarme un mensaje si crees que te puedo ayudar con tu decisión.

¿Por qué tardan unos días en invertir el dinero en los fondos indexados?

El principal motivo por el que no se invierte de forma automática tiene que ver con la propia naturaleza de los fondos de inversión.

Cuando invertimos en un fondo de inversión no sabemos a qué precio estamos comprando las participaciones y eso es debido a que el proceso de inversión tarda un tiempo en ejecutarse (piensa que es como una transferencia bancaria, que no es automática). Ese tiempo suele ser de entre 3 a 5 días laborables, tanto para la suscripción de fondos (inversión) como para su desembolso (desinversión).

¿Por qué algunos fondos de Amundi tienen una comisión de suscripción máxima del 4,5%?

Se trata de una comisión de suscripción máxima, que Amundi no suele aplicar.

La verdad es que sería mejor si esa comisión máxima directamente no existiera, aunque nunca la hayan aplicado. De todos modos, estoy tranquilo ya que veo poco probable que lleguen a aplicarla, pues en tal caso perderían un gran número de clientes.


Para terminar

Como habrás comprobado, invertir en fondos indexados no es excesivamente complejo aunque sí requiere seguir una serie de pasos al principio para formar tu cartera y empezar a invertir. Si durante el camino te encallas, no dudes en preguntarme directamente en los comentarios.

Si este método te ha parecido demasiado complicado, no te preocupes, en el siguiente artículo de la serie te enseño cómo invertir con un robo-advisors; un método mucho más simple y apto para cualquier perfil de inversor.

Y si te has quedado con ganas de más, aquí te dejo otros recursos muy recomendables que te pueden interesar para invertir en fondos índice:

¿Te ha quedado alguna duda sobre cómo invertir en fondos índice? ¿Eres más de invertir por tu cuenta o prefieres los gestores automatizados? ¡Cuéntame cualquier duda o inquietud en los comentarios!

Y si te gusta mi blog, te animo a suscribirte para recibir todas las novedades.

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